VERSIONES DE LA IDEA ORIGINAL DE OLGA
Estas son algunas de las versiones de la idea original de Olga.
Es una primera fase de trabajo. A partir de la cual hemos extraído un esquema general con el que elaboraremos la semana que viene un guion definitivo.
Alfredo.
En este "anteproyecto" de guión, el público pronto conoce el problema de ingravidez del protagonista, pero nadie de su entorno, excepto una persona, lo sabe.La histora podria empezar del siguiente modo:
- Suena un despertador. Alguien se despierta y se baja de la cama de forma "rara". Va hasta una escalera. Desciende. Al pié de la escalera, está su ropa y un extraño arnés con piezas de plomo. Se lo pone. Entonces se pone unos pesados zapatos. A partir de ahí, va al baño. Luego a la cocina. Desayuna. Acaba de vestirse y sale a la calle. Todo ello con movimientos y actitudes "raras".
- Trabaja como cajero de un banco. Excepto por algunos movimientos excesivamente lentos y extraños, todo parece normal.
Tiene una novia que trabaja con el en el banco. Es la única persona que conoce su secreto. Con ella va a la cafeteria de al lado. Conversan sobre lo duro que estás siendo soportar el problema de la ingravidez, y sobre todo, de lo duro que es mantener el secreto por miedo al aislamiento y al rechazo social que seguramente produciria el desvelar su secreto.
- Termina la jornada. Sala y se dispone a volver a su casa. Cruza un paso de peatones pero no le dá tiempo de terminar la travesia en verde. Algunos automivilistas le increpan. Toma el autobús y llega por fin a su barrio. Vá al supermercado a hacer la compra. Despues va a su casa. Allí, en la intimidad, se pone comodo se quita el "lastre" y por fin, flota libre y a sus anchas
. En su casa, todo es normal, excepto su habitación, su rincón más intimo, en donde todo está sujeto al techo.
Cuando alguien llama a la puerta, tiene que ponerse el lastre, bajar al suelo y abrir la puerta. Puede ser el cartero, un vecino,....Es un calvario de vida, no caba duda.
- Una tarde, entra con su novia en una cafeteria. Allí tienen una conversación sobre su situación, sobre el futuro, sobre los riesgos de dejár que el mundo se entere de su problema, del riesgo de ser considerados seres exóticos de ser socialmente marginados, también de las consecuencias de enfrentar con valentia su "singularidad" y luchar, pese a todas las consecuencias,a que su derecho a ser diferentes sea respetado.
- Por fin esta historia termina, y ahí llegamos a lo que , a mi modo de ver es una parte esencial de la historia. Me refiero a que el desenlace puede comprometer el caracter general de la película.
Puede acabar de diferentes maneras. Desde un suicidio, que significaria una derrota, hasta una curación de la extraña enfermedad, que significaria una integración, una "homologación" social.
Personalmente, de momento, preferiria una final que dejara las cosas, poco más o menos como al principio, con lo cual dejariamos a la reflexión del público, las conclusiones de la historia.
- El final podria ser algo así:
Suena otra vez el despertador y el personaje despierta : !todo ha sido una pesadilla!
Amparo
Como todos los días Luis salía de su casa a la misma hora, por el mismo camino acudía al trabajo, por el mismo camino regresaba, y al conocido que se encontrase siempre lo saludaba.
Era un hombre de costumbres, metódico, quizás maniático. Vestía siempre pantalón con dobladillo, zapatos con cordones, chaleco, y gabardina. Y el ritual de vestirse era como un baile sincronizado donde cada prenda tenía su orden de colocación. Para él era importante no olvidar nada, y por eso se limitaba a seguir los pasos memorizados, uno a uno. Era importante no distraerse y esforzarse por tener los pies en la tierra.
Antes de salir de casa cogía su maletín, sobre todo los días de viento, por si le hacía falta; y se enfrentaba al mundo exterior.
Para un hombre como él no era fácil pasar desapercibido. Sus andares eran tan peculiares como los de un habitante de Júpiter. Una marioneta habría parecido más natural que él.
Aquel día, al regreso del trabajo, pasó por la ortopedia. Iba ilusionado a recoger sus plantillas pero algo cambió el rictus de su cara. Cuando iba a pagar el tendero le preguntó: “si no es indiscrección, ¿para que las quiere usted de plomo?, caballero”. A lo que friamente respondió: “sí es indiscrección”.
Odiaba ese tipo de preguntas y miradas, las inquisitivas, las que le juzgaban, las que le hacían sentirse diferente. Y siempre que podía las evitaba furtivamente.
Al salir de la tienda, de vuelta, andaba tan enfadado y distraído en estos pensamientos, que al cruzar el semáforo se le puso en rojo a mitad de camino. Aquello fue terrible, angustioso, a cámara lenta, un intento imposible por alcanzar la velocidad, una preocupación extrema por no perder el equilibrio, por llegar al otro lado sin ser atropellado. Parecía un tentempié que no avanzaba, sólo basculaba, viendo el mundo borroso de izquierda a derecha. Y antes de llegar a la acera opuesta, un autobús a riesgo de arrollarlo lo desestabilizó por completo y la ansiedad que le produjo le dejó exahusto y sudoroso hasta llegar a su hogar.
Únicamente ese hogar le hacía recuperar la calma. Sólo el espacio propio, íntimo, privado y acogedor. Entró entonces y poco a poco comenzó a sacar piedras de los bolsillos, plomos de los dobladillos, más plomos de los pliegues del chaleco y la gabardina. Siguió su ritual estereotipado ya por el paso del tiempo. Y poco a poco fue sintiendo que la ansiedad se desvanecía, que cada vez era más ligero, que se liberaba de los lastres y pesos, que podía volar de nuevo, volar en su hogar. Y así se acostó a reposar.
En una casa de ensueño, quizá de sueños o entre sueños, una casa boca abajo. Donde los muebles permanecían del revés; bien acuñados desde abajo, bien amarrados al techo, o bien colgados. Con cojines cosidos para que no cayesen, con paredes llenas de escaleras, y cables por todos lados que acercaban los enchuefes hacia lo más alto de la vivienda.
Se despertó nervioso, impaciente. Nadie sabía las ganas que tenía de estrenar aquellas plantillas, su último invento, la salvación, la solución a sus problemas. Las sacó con cariño de la caja, y retirando las viejas y pegajosas de sus zapatos, las sustituyó por éstas duras y pesadas plantillas de plomo. Se vistió de nuevo, con su orden, su ritmo y su danza; y salió al mundo exterior, al de los otros.
Creía que por fin se encontraría bien, sabiendo que llevaba consigo las plantillas. Pensó que controlaría su problema. Sin embargo al cruzarse con un niño, que llevaba un globo de helio en la mano, un fuerte viento sopló arrastrando a Luis, arrastrando el globo, haciendo que éste subiese y subiese hacia el cielo.
Toda su seguridad voló con aquel globo, tras él. No recordaba cuando empezó su problema, ni cuanto tiempo llevaba así, quizá siempre, dudaba si acabaría algún día, o si sería suficiente con controlarlo cuando estaba rodeado de los demás. Ni siquiera ahora, con sus plantillas había estado más seguro.
Al día siguiente un artículo en el periodico titulaba una noticia “vuelo de un hombre tras un globo de helio” y alertaba de la extraña desaparición de un varón de 43 años, alto y que se hacía llamar Luis. Un hombre ingrávido.
Juan
Créditos iniciales……….. plano fijo de un globo de helio que sube hasta el cielo con música de fondo.
Se despierta John en el techo una mañana, desde allí arriba ve a su pareja, abajo, durmiendo en la cama…
-John es un comercial que viaja mucho en avión (odia su trabajo), está en otro país, en casa de una amiga, esa mañana perderá su avión -
John (aun en el techo) despierta a Lara preocupado, ella se asusta. Cuando se acostumbran a la nueva situación de John (después de preguntarse el por qué de su levedad y no encontrar ninguna explicación) deciden inicialmente no contar nada a nadie a petición expresa de John (Lara le comenta a John que igual interesaría que se supiera la verdad , porque de algún modo sería la persona más famosa del mundo y ganaría mucho dinero, pero a John no le agrada la idea de tener que ir constantemente viajando (lo odia) y tener que ser un conejillo de indias para los experimentos científicos de todo el mundo y además le alejaría de ella). Esta decisión no le agrada a Lara (pero respeta la decisión de su novio) y además debería permanecer en casa hasta que pensaran algo.
-Lara es una médica muy comprometida, y que conoce muy bien los entresijos de su trabajo-
Lo principal es como solucionaran el tema laboral y familia. A John se le ocurre que como viaja mucho podría haber desaparecido en algún país (mientras se ocultaba en casa), seguramente sus familiares denunciarían la desaparición, pero John acababa de conocer a Lara esa noche y nadie los había visto juntos por lo que no peligraba su situación, y John dejaría de existir para todos (La idea parecía buena siempre y cuando no le descubriesen).
Lara tras pensar un rato, acepta (debió ser el subidón que le provocó encontrarle en el techo, sabía que John estaba indefenso, pero a la vez era alguien único y no podía abandonarle…). Por lo que pactaron los detalles de su nueva estancia, como por ejemplo, tenerse que esconder cada vez que Lara tenia visita…
Como Lara trabajaba en un hospital y tenía fácil acceso al material decidió llevarse una silla de ruedas para que así John pudiera estar sujeto al suelo y poder transportarlo por la casa (eso no quita que John de vez en cuando decida darse un paseo por el techo).
John se mostraba contento, Lara no mucho, pero haría un esfuerzo…de momento.
2 AÑOS DESPUÉS (salto temporal, en la elipsis Lara ha abandonado a John. Las causas se desconocen pero se intuyen. El espectador lo descubrirá más adelante).
John aparece saliendo de su casa con un vestuario forrado de plomo en casi todas sus prendas (sobretodo la gabardina), con un maletín, sombrero y gafas de sol (aunque su aspecto ha cambiado bastante teme que le descubran). Camina por las calles que hacia mucho que no veía, su andar era lento como el de un mendigo, algunos transeúntes se le quedaban mirando y otros se reían (era verano). No tenía dinero (se le acabo poco después que Lara muriera) John continúa caminado mientras sigue recordando su pasado… (Hará 2 meses Lara empezó de Hartarse de John, de su comodidad, él no podía trabajar ni salir por lo que le cambió el carácter, todo eran discusiones y broncas, quería echarlo de casa e incluso contar su secreto, John no podía tolerar eso y tuvo que matarla. unos chavales le pegan una paliza brutal mientras lo graban con el móvil… NOTA *combinar una escena que recuerde de su conflicto con Lara/con otra que le acontezca por la calle (debe quedar presente su falta de adaptación al transito urbano, la anécdota del semáforo por ejemplo)
Medio moribundo decide que es el momento de volar.
Fin.
Después que hayáis visto mi propuesta de guión comentare con que punto de vista o perspectiva lo he escrito. Simplemente es una reflexión, un comentario acerca de la potencialidad de la idea. Si os cuento esto por escrito es porque no puedo acudir a la cita para contároslo y de algún modo creo que debo decirlo. En primer lugar lo primero que me he planteado partiendo de la idea de Olga es como percibiría la historia el espectador. Y es muy importante que le transmita algo…
He planteado una historia basándome en el comienzo de “la metamorfosis” de Kafka (realmente es una interpretación, pero con diferencias notables), es decir, el espectador sabrá casi desde el primer momento que el protagonista es ingrávido. De este relato me interesa la estructura que usa: pocos espacios, pocos personajes, protagonista que despierta ingrávido/insecto y no sabe porqué. Conflicto con su novia/familia. Las cosas van a peor pero con localizadas esperanzas que hacen que el protagonista permanezca activo. Y muerte del protagonista.
Todo lo que le acontece al personaje es similar a lo que sufriría un recién minusválido, para posteriormente le afecta como mendigo. Lo de la paliza y la grabación en movil es muy actual, a modo de denuncia, pero en este caso con final triste (pienso que es lo suyo). De modo que el espectador al final ve una historia sencilla donde perfectamente se conjuga ciencia-ficción/drama. Esto en cuanto a la historia.
En cuanto a lo técnico lo he planteado que sea asequible de rodar y no incorpora más de lo que ya teníamos (si tenéis alguna duda de cómo rodar algo en concreto consultarme), sin embargo también reconozco que la interpretación de esta historia será muy importante. Por lo que no estaría mal contar con dos actores (no hace falta que sean profesionales, pero si que hayan estudiado interpretación).
Es una primera fase de trabajo. A partir de la cual hemos extraído un esquema general con el que elaboraremos la semana que viene un guion definitivo.
Alfredo.
En este "anteproyecto" de guión, el público pronto conoce el problema de ingravidez del protagonista, pero nadie de su entorno, excepto una persona, lo sabe.La histora podria empezar del siguiente modo:
- Suena un despertador. Alguien se despierta y se baja de la cama de forma "rara". Va hasta una escalera. Desciende. Al pié de la escalera, está su ropa y un extraño arnés con piezas de plomo. Se lo pone. Entonces se pone unos pesados zapatos. A partir de ahí, va al baño. Luego a la cocina. Desayuna. Acaba de vestirse y sale a la calle. Todo ello con movimientos y actitudes "raras".
- Trabaja como cajero de un banco. Excepto por algunos movimientos excesivamente lentos y extraños, todo parece normal.
Tiene una novia que trabaja con el en el banco. Es la única persona que conoce su secreto. Con ella va a la cafeteria de al lado. Conversan sobre lo duro que estás siendo soportar el problema de la ingravidez, y sobre todo, de lo duro que es mantener el secreto por miedo al aislamiento y al rechazo social que seguramente produciria el desvelar su secreto.
- Termina la jornada. Sala y se dispone a volver a su casa. Cruza un paso de peatones pero no le dá tiempo de terminar la travesia en verde. Algunos automivilistas le increpan. Toma el autobús y llega por fin a su barrio. Vá al supermercado a hacer la compra. Despues va a su casa. Allí, en la intimidad, se pone comodo se quita el "lastre" y por fin, flota libre y a sus anchas
. En su casa, todo es normal, excepto su habitación, su rincón más intimo, en donde todo está sujeto al techo.
Cuando alguien llama a la puerta, tiene que ponerse el lastre, bajar al suelo y abrir la puerta. Puede ser el cartero, un vecino,....Es un calvario de vida, no caba duda.
- Una tarde, entra con su novia en una cafeteria. Allí tienen una conversación sobre su situación, sobre el futuro, sobre los riesgos de dejár que el mundo se entere de su problema, del riesgo de ser considerados seres exóticos de ser socialmente marginados, también de las consecuencias de enfrentar con valentia su "singularidad" y luchar, pese a todas las consecuencias,a que su derecho a ser diferentes sea respetado.
- Por fin esta historia termina, y ahí llegamos a lo que , a mi modo de ver es una parte esencial de la historia. Me refiero a que el desenlace puede comprometer el caracter general de la película.
Puede acabar de diferentes maneras. Desde un suicidio, que significaria una derrota, hasta una curación de la extraña enfermedad, que significaria una integración, una "homologación" social.
Personalmente, de momento, preferiria una final que dejara las cosas, poco más o menos como al principio, con lo cual dejariamos a la reflexión del público, las conclusiones de la historia.
- El final podria ser algo así:
Suena otra vez el despertador y el personaje despierta : !todo ha sido una pesadilla!
Amparo
Como todos los días Luis salía de su casa a la misma hora, por el mismo camino acudía al trabajo, por el mismo camino regresaba, y al conocido que se encontrase siempre lo saludaba.
Era un hombre de costumbres, metódico, quizás maniático. Vestía siempre pantalón con dobladillo, zapatos con cordones, chaleco, y gabardina. Y el ritual de vestirse era como un baile sincronizado donde cada prenda tenía su orden de colocación. Para él era importante no olvidar nada, y por eso se limitaba a seguir los pasos memorizados, uno a uno. Era importante no distraerse y esforzarse por tener los pies en la tierra.
Antes de salir de casa cogía su maletín, sobre todo los días de viento, por si le hacía falta; y se enfrentaba al mundo exterior.
Para un hombre como él no era fácil pasar desapercibido. Sus andares eran tan peculiares como los de un habitante de Júpiter. Una marioneta habría parecido más natural que él.
Aquel día, al regreso del trabajo, pasó por la ortopedia. Iba ilusionado a recoger sus plantillas pero algo cambió el rictus de su cara. Cuando iba a pagar el tendero le preguntó: “si no es indiscrección, ¿para que las quiere usted de plomo?, caballero”. A lo que friamente respondió: “sí es indiscrección”.
Odiaba ese tipo de preguntas y miradas, las inquisitivas, las que le juzgaban, las que le hacían sentirse diferente. Y siempre que podía las evitaba furtivamente.
Al salir de la tienda, de vuelta, andaba tan enfadado y distraído en estos pensamientos, que al cruzar el semáforo se le puso en rojo a mitad de camino. Aquello fue terrible, angustioso, a cámara lenta, un intento imposible por alcanzar la velocidad, una preocupación extrema por no perder el equilibrio, por llegar al otro lado sin ser atropellado. Parecía un tentempié que no avanzaba, sólo basculaba, viendo el mundo borroso de izquierda a derecha. Y antes de llegar a la acera opuesta, un autobús a riesgo de arrollarlo lo desestabilizó por completo y la ansiedad que le produjo le dejó exahusto y sudoroso hasta llegar a su hogar.
Únicamente ese hogar le hacía recuperar la calma. Sólo el espacio propio, íntimo, privado y acogedor. Entró entonces y poco a poco comenzó a sacar piedras de los bolsillos, plomos de los dobladillos, más plomos de los pliegues del chaleco y la gabardina. Siguió su ritual estereotipado ya por el paso del tiempo. Y poco a poco fue sintiendo que la ansiedad se desvanecía, que cada vez era más ligero, que se liberaba de los lastres y pesos, que podía volar de nuevo, volar en su hogar. Y así se acostó a reposar.
En una casa de ensueño, quizá de sueños o entre sueños, una casa boca abajo. Donde los muebles permanecían del revés; bien acuñados desde abajo, bien amarrados al techo, o bien colgados. Con cojines cosidos para que no cayesen, con paredes llenas de escaleras, y cables por todos lados que acercaban los enchuefes hacia lo más alto de la vivienda.
Se despertó nervioso, impaciente. Nadie sabía las ganas que tenía de estrenar aquellas plantillas, su último invento, la salvación, la solución a sus problemas. Las sacó con cariño de la caja, y retirando las viejas y pegajosas de sus zapatos, las sustituyó por éstas duras y pesadas plantillas de plomo. Se vistió de nuevo, con su orden, su ritmo y su danza; y salió al mundo exterior, al de los otros.
Creía que por fin se encontraría bien, sabiendo que llevaba consigo las plantillas. Pensó que controlaría su problema. Sin embargo al cruzarse con un niño, que llevaba un globo de helio en la mano, un fuerte viento sopló arrastrando a Luis, arrastrando el globo, haciendo que éste subiese y subiese hacia el cielo.
Toda su seguridad voló con aquel globo, tras él. No recordaba cuando empezó su problema, ni cuanto tiempo llevaba así, quizá siempre, dudaba si acabaría algún día, o si sería suficiente con controlarlo cuando estaba rodeado de los demás. Ni siquiera ahora, con sus plantillas había estado más seguro.
Al día siguiente un artículo en el periodico titulaba una noticia “vuelo de un hombre tras un globo de helio” y alertaba de la extraña desaparición de un varón de 43 años, alto y que se hacía llamar Luis. Un hombre ingrávido.
Juan
Créditos iniciales……….. plano fijo de un globo de helio que sube hasta el cielo con música de fondo.
Se despierta John en el techo una mañana, desde allí arriba ve a su pareja, abajo, durmiendo en la cama…
-John es un comercial que viaja mucho en avión (odia su trabajo), está en otro país, en casa de una amiga, esa mañana perderá su avión -
John (aun en el techo) despierta a Lara preocupado, ella se asusta. Cuando se acostumbran a la nueva situación de John (después de preguntarse el por qué de su levedad y no encontrar ninguna explicación) deciden inicialmente no contar nada a nadie a petición expresa de John (Lara le comenta a John que igual interesaría que se supiera la verdad , porque de algún modo sería la persona más famosa del mundo y ganaría mucho dinero, pero a John no le agrada la idea de tener que ir constantemente viajando (lo odia) y tener que ser un conejillo de indias para los experimentos científicos de todo el mundo y además le alejaría de ella). Esta decisión no le agrada a Lara (pero respeta la decisión de su novio) y además debería permanecer en casa hasta que pensaran algo.
-Lara es una médica muy comprometida, y que conoce muy bien los entresijos de su trabajo-
Lo principal es como solucionaran el tema laboral y familia. A John se le ocurre que como viaja mucho podría haber desaparecido en algún país (mientras se ocultaba en casa), seguramente sus familiares denunciarían la desaparición, pero John acababa de conocer a Lara esa noche y nadie los había visto juntos por lo que no peligraba su situación, y John dejaría de existir para todos (La idea parecía buena siempre y cuando no le descubriesen).
Lara tras pensar un rato, acepta (debió ser el subidón que le provocó encontrarle en el techo, sabía que John estaba indefenso, pero a la vez era alguien único y no podía abandonarle…). Por lo que pactaron los detalles de su nueva estancia, como por ejemplo, tenerse que esconder cada vez que Lara tenia visita…
Como Lara trabajaba en un hospital y tenía fácil acceso al material decidió llevarse una silla de ruedas para que así John pudiera estar sujeto al suelo y poder transportarlo por la casa (eso no quita que John de vez en cuando decida darse un paseo por el techo).
John se mostraba contento, Lara no mucho, pero haría un esfuerzo…de momento.
2 AÑOS DESPUÉS (salto temporal, en la elipsis Lara ha abandonado a John. Las causas se desconocen pero se intuyen. El espectador lo descubrirá más adelante).
John aparece saliendo de su casa con un vestuario forrado de plomo en casi todas sus prendas (sobretodo la gabardina), con un maletín, sombrero y gafas de sol (aunque su aspecto ha cambiado bastante teme que le descubran). Camina por las calles que hacia mucho que no veía, su andar era lento como el de un mendigo, algunos transeúntes se le quedaban mirando y otros se reían (era verano). No tenía dinero (se le acabo poco después que Lara muriera) John continúa caminado mientras sigue recordando su pasado… (Hará 2 meses Lara empezó de Hartarse de John, de su comodidad, él no podía trabajar ni salir por lo que le cambió el carácter, todo eran discusiones y broncas, quería echarlo de casa e incluso contar su secreto, John no podía tolerar eso y tuvo que matarla. unos chavales le pegan una paliza brutal mientras lo graban con el móvil… NOTA *combinar una escena que recuerde de su conflicto con Lara/con otra que le acontezca por la calle (debe quedar presente su falta de adaptación al transito urbano, la anécdota del semáforo por ejemplo)
Medio moribundo decide que es el momento de volar.
Fin.
Después que hayáis visto mi propuesta de guión comentare con que punto de vista o perspectiva lo he escrito. Simplemente es una reflexión, un comentario acerca de la potencialidad de la idea. Si os cuento esto por escrito es porque no puedo acudir a la cita para contároslo y de algún modo creo que debo decirlo. En primer lugar lo primero que me he planteado partiendo de la idea de Olga es como percibiría la historia el espectador. Y es muy importante que le transmita algo…
He planteado una historia basándome en el comienzo de “la metamorfosis” de Kafka (realmente es una interpretación, pero con diferencias notables), es decir, el espectador sabrá casi desde el primer momento que el protagonista es ingrávido. De este relato me interesa la estructura que usa: pocos espacios, pocos personajes, protagonista que despierta ingrávido/insecto y no sabe porqué. Conflicto con su novia/familia. Las cosas van a peor pero con localizadas esperanzas que hacen que el protagonista permanezca activo. Y muerte del protagonista.
Todo lo que le acontece al personaje es similar a lo que sufriría un recién minusválido, para posteriormente le afecta como mendigo. Lo de la paliza y la grabación en movil es muy actual, a modo de denuncia, pero en este caso con final triste (pienso que es lo suyo). De modo que el espectador al final ve una historia sencilla donde perfectamente se conjuga ciencia-ficción/drama. Esto en cuanto a la historia.
En cuanto a lo técnico lo he planteado que sea asequible de rodar y no incorpora más de lo que ya teníamos (si tenéis alguna duda de cómo rodar algo en concreto consultarme), sin embargo también reconozco que la interpretación de esta historia será muy importante. Por lo que no estaría mal contar con dos actores (no hace falta que sean profesionales, pero si que hayan estudiado interpretación).

1 Comments:
De momento la versión de Juan creo que es más exótica y tiene mas posibilidades, tanto conceptuales como estéticas. Está Claro que aún tenemos que trabajar en profundidad el guión.
Me parece que la idea de Olga está bien tratada en todos... pero tenéis que ser más agresivos y de algún modo inesperados.
A mi en la versión de Juan me sugiere una especie de superman (existencial y agobiado): es una especie de super héroe íntimo y hastiado.
Lo dicho, intentad lo estrambótico (construid un poco las escenas esenciales.
Estamos en contacto... publicad aquí vuestros comentarios y respuestas a mis sugerencias.
Un saludo
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